Cuando me pidieron hacer la reseña de lo nuevo de Alt-J me puse a pensar en cómo es que podría describir la música de una banda que no crea canciones para encajar en un género sino que ha creado un género a partir de sus canciones. Dos álbumes han bastado para que yo reconozca la voz de Joe Newman es cualquier lugar donde la escuche y estoy segura de que no soy la única.

Pasar la prueba del «segundo disco» no es nada fácil, especialmente cuando se lleva a cuestas el peso del Mercury Prize ganado el debutar, además de cargar con la reciente partida de su bajista que se refleja en este nuevo material que no contó con su presencia. A pesar de que sus dos discos suenen muy parecido entre sí, el estilo de estos británicos sigue sin ser tedioso, This Is All Yours es un trabajo melancólico con menos cambios de ritmos que An Awesome Wave pero que incluye más sonido de cuerdas.
Una de las características del grupo es poner títulos repetidos o parecidos en sus canciones, por eso en esta ocasión de nuevo aparece una canción llamada Intro, obviamente es con la que comienza el álbum, es con ella con la que me doy cuenta que el álbum va a ser muy poco experimental, al menos para tratarse de Alt-J.
Los amos del símbolo del triángulo se valen de voces y coros para diferenciarse de cualquier otra banda. Han puesto más esfuerzo en los arreglos instrumentales que antes y se nota principalmente en las canciones más lentas como Arrival In Nara y en general el resto de canciones en cuyo título aparece la palabra Nara (Alt-J y su extraña fijación por repetir nombres en sus canciones aún me sorprende).
Los ah, oh, uh y demás expresiones empiezan a ser una constante en la música de esta banda. …Let me be the wallpaper that papers up your room/ I want to be every button you press/ And all mouths that surround you… una propuesta sensual en Every Other Freckle con ritmos que hasta llegan a sonar medievales en algunas partes y futuristas en otras, así es Alt-J, así conquista Alt-J.
Left Hand Free y Hunger Of The Pine fueron las mejores elecciones para convertirse en singles por ser las más pegadizas y menos melancólicas, eso sin contar el sampleo de Miley Cyrus en esta última.
En general es un disco que ofrece «más de lo mismo» pero que, personalmente, me ha dejado satisfecha porque es directo y mantiene intacto el estilo que llevó al éxito a la banda.

